Gonnet,
QUERIDOS MUCHACHOS Y CHICAS
Tengamos cuidado que los 'vende humo'
parecen estar en su salsa

Les pido que reflexionen sobre un tema, que verdaderamente ponerlo en mesa de discusión nos da vergüenza.
Estamos hablando sobre lo que hoy están discutiendo algunas personas que evidentemente no saben lo que hacen o dicen cuando dan la posibilidad de “legalizar el aborto”, este proyecto sólo se traduce… en legalizar el homicidio, con el agravante que un bebé…con ese pequeño porotito, que soñamos, que nos emocionamos en cada ecografía que vemos, es el más indefenso entre los indefensos.

El primer Derecho humano, es el Derecho a la Vida, sería falaz y mentiroso pensar que se respetan los Derechos Humanos cuando están poniendo en juego el Derecho a Nacer. Es una mentira grosera afirmar que porque haya chicas que queden embarazadas sin buscarlo, de bajos recursos y sin poder mantenerlos se legalice matar a sus bebés, es aquí, precisamente aquí, donde todas las Instituciones que defendemos la vida nos tenemos que organizar para darles un hogar, pero no matarlos, haríamos nuestro aquel honroso y valeroso grito, de la que hoy es Beata Teresa de Calcuta frente a la Sociedad Norteamericana… “no maten a los chicos, démenlos a mi…”

Desde cuando los pobres no pueden tener hijos?, desde cuándo alguien o el Estado o quien sea debe decirles cuántos tener?,… quizás sería función de todos, que en vez de aconsejar a los pobres que maten a sus hijos, darles trabajo, salarios justos, salud y digna educación, la historia no pasa por matar a los pibes, sino por fortalecer, cuidar y educar a la familia.

Claro… que esto no pasa solamente en las clases más marginales, pero pase donde pase, matar a un pibe es un asesinato.
Es verdaderamente increíble y hasta grosero, escuchar algunos señores/a legisladores, que lamentablemente han llegado a ese puesto porque estaban en largas listas detrás de candidatos que sí son realmente importantes, que quieren robar cámara diciendo auténticamente cualquier cosa.

La violación es un hecho atroz, que debe ser sin duda y sin límite condenada, pero este acto atroz no se resuelve con otro acto atroz, que es matar.
Aquí es donde tendrán que intervenir y ponerse en movimiento, el engranaje social, Estado, Iglesia, Escuela y Tercer Sector.

En la Argentina hay muchos temas que resolver, creo que un país que quiere ser Nación no puede darse el lujo de ponerse a discutir en qué momento interrumpimos el embarazo y matamos a los pibes.
No soy Abogado, no soy Jurista, quizás alguno pueda decir que bien se nota, soy Sacerdote de Jesucristo en la Iglesia, soy un hombre que ama y defiende la vida.

A mis amigos, y a toda la muchachada que alguna vez la Iglesia me confiara, y a todos aquellos que pidieron mi consejo, que compartimos la vida, este maravilloso Don, que Gracias a Dios, a nuestra mamá no se le ocurrió interrumpir, les pido por favor, que no se dejen engañar por estos mercachifles de la mentira, por estos agentes del desconcierto, y por los roba-cámaras que con tal de salir en la TV dicen cualquier cosa. Y lo dicen en nombre del progreso, de qué porgreso nos están hablando? De una Argentina despoblada que necesita más vida y menos muerte?

A veces pienso, si estos hombres y mujeres que quieren legalizar la muerte llegan a lograrlo, si existiría una Ley que permitiera a su madre matar a su hijo… no se está cayendo un sistema de Justicia, Si mato al fruto de mis entrañas… que hago con el otro? Queridos chicos de la Pastoral de Rugby, de la Parroquia, Matrimonios amigos, chicos del Movimiento Scout… que no nos sigan mintiendo, matar es pecado porque es quitar un don que no me pertenece, NO al aborto, NO a la pena de muerte, SI a los derechos humanos, pero los de todos, sin ideologías, los derechos son de los humanos, no solamente de los que pertenecen a tal o cual partido político o ideología política.

A rezar para que Dios, Señor y dueño de la vida, y nuestra Madre, esa mamá que supo decir Si a este proyecto, acompañen a nuestro hermoso País.
Los abrazo.

Padre Eduardo Lorenzo

PALABRAS DEL PADRE EDUARDO
Bienvenidos a nuesto sitio web

Queridos amigos bienvenidos a nuestra familia parroquial, somos una expresión real de la Iglesia Universal que peregrina en Gonnet, perteneciente a nuestra querida Arquidiócesis de La Plata.
En tu navegar por nuestra página nos irás conociendo, y hasta seguro crearemos lazos.
Esta familia a la que te invitamos sumarte, es una comunidad que elige ser todos los días Orante (contemplar, escuchar... y hablar con nuestro Divino Fundador). Elige ser Eucarística, es el disfrutar diariamente del encuentro entre hermanos y amigos con un Dios que nos ama en alianza perpetua. Elige ser Misionera, nos pasa como seguramente te pasa a vos, es tratar de tratar de ser mejores personas y en las pequeñas grandes cosas de todos los días mostrar el rostro de Jesús.
Elegimos priorizar a los pobres y no nos referimos solamente a la carencia material sino acercarnos al que sufre. También elegimos compartir todo esto con vos, nuestra vida, lo que somos, y sobre todo lo que queremos ser, por eso amigo mío te pido que navegues tranquilo y que te sientas con todo el derecho a aportar lo que creas conveniente, por este medio o acercándote a nuestra, tú casa.
Padre Eduardo Lorenzo

ACTUALIDAD
El país que me preocupa

De corazón no pretendo que pienses como yo, y mucho menos imponerte alguna idea pero…¿sabes qué?... me preocupa un país donde no se quieran EXPONER ideas, ni siquiera DISCUTIR sino IMPONER desde tribunas improvisadas, mítines populares donde se grita, se insulta, se acusa y se descalifica de un modo feroz el principio del respeto y de la libertad.

Yo me pregunto… ¿Por qué sino pensamos igual tenemos que descalificarnos, insultarnos y hasta amenazarnos? ¿No tendremos que tener cuidado en utilizar violencias verbales y apologías del delito que son tan crueles, tan injustas como las violencia de las armas?

Soy cura y si llegaste a leer esta página sabes quien soy, cuando estoy con los jóvenes de la Parroquia me pregunto… ¿qué será de la Argentina de sus hijos? ¿Cómo se interpretará el disenso? ¿Cómo se manejarán los consensos?... yo estoy de acuerdo, somos un país joven por la Gracia de Dios y el sacrificio de muchos hermanos argentinos tenemos democracia, es una democracia joven que hay que defender sí o sí; pero lo que debemos tener cuidado es en los medios.

Cuando tengas la posibilidad de mirar a un pibe y especialmente pobre pensá, como también lo debo pensar yo, que el hambre que le cruje en la panza no se va a resolver con gritos, con amenazas y mucho menos con garrotazos.

El hambre de esos chicos se aliviará con DIÁLOGO, con INTELIGENCIA y con ESTRATEGIAS de una economía para todos y una moral de recta intención.

Yo no tendría derecho en exigir que todos sean Católicos, ciertamente, puede ser mi deseo porque es allí en la Iglesia Católica donde yo he encontrado mi bien, la Verdad y la tradición de mi familia.

Pero el bien y la Verdad no son monopolio de un grupo por más que muchos sean.

La democracia es la defensa de los derechos humanos, entonces desengañémonos, los que quieren dar chapa para matar, ya sea al más indefenso de los indefensos, como o cualquier hombre que equivoco el camino y se equivocó en la vida, no construye la democracia.

La justicia no es venganza, la deben ejercer con equilibrio y prudencia y si las cosas no funcionan, que las cambien quienes las tienen que cambiar, como las tienen que cambiar.

Pero por favor basta de gritos, los matutes en la calle no corren más y no me refiero a la fuerza policial, me refiero a los intolerantes, a los fundamentalistas que creen que va haber menos pobres porque matemos a los bebes, que creen que va haber más justicia porque insultemos a la Justicia, hay instituciones, sino funcionan habrá que cambiarlas, pero nunca exterminarlas.

Ojo que a buenos fines los medios tienen que ser buenos.

Hasta siempre.
Padre Eduardo Lorenzo

ISIDRO
Los que matan son asesinos

Ciertamente no podemos ya entrar en disquisiciones filosóficas o quizás meras interpretaciones legales. El primer derecho que tiene un ser humano es a la vida, derecho que al querido Isidro le ha sido quitado, por una mafia, por delincuentes que por unos pesos le quitaron la vida y el derecho a ella.

Los artilugios, las  apariencias pueden hacernos pensar que en ese dramático día el tiro era para la madre y no para su hijo, pero en realidad Isidro no se hubiese muerto si esa mano perversa no se descargaba alevosamente sobre su madre.

Yo no soy abogado ni soy jurista, simplemente soy cura, pero soy bien conciente que Isidro hoy sería el  motivo de alegría de toda una familia, de toda una sociedad, sino le hubiesen pegado un tiro a su mamá.
Entonces, al sentido común, ¿qué duda le puede quedar que el disparo contra la madre fue también contra Isidro?

La vida se defiende a toda costa, la vida no se negocia, habrá calificaciones de los homicidios, pero ojalá se llamen por su nombre y se castiguen como tales.
El dolor nos ha invadido a todos los argentinos, la indignación de que unos pocos se creen los dueños de la vida.

Pero también nos está sosteniendo la esperanza que su madre salga pronto del hospital, de que la justicia está llamando las cosas por su nombre, y que a estos señores delincuentes y asesinos, del más indefenso entre los indefensos como es el bebé, ya han sido capturados.

Nadie debe buscar venganza pero todos desde aquellos que tienen las responsabilidades más grandes, hasta los lideres comunitarios debemos acompañar en esta construcción de la justicia y que saquen de las calles, como hemos visto que lo están haciendo a esos sujetos, que no se conforman solamente con robar, que no se conforman solamente quitándonos lo que es nuestro sino que ahora también matan a nuestros bebés.

Porque la mano que gatilló a Carolina, fue la mano que mató a Isidro. ¿Puede quedar alguna duda?
Quiera Dios y todos nosotros iluminarnos para llamar las cosas por su nombre y que siga iluminando a aquellos que tienen que tomar las decisiones para que esto no pase más.

Padre Eduardo Lorenzo

PARA QUE LO PIENSES
Pascua de resurrección
Queridos amigos, hemos terminado ya el tiempo de la Cuaresma, que ojalá con la ayuda de Dios y de María Santísima, haya sido un tiempo renovador y de revisión interior.

Luego de esta suerte de camino de desierto cuaresmal, nos encontramos ahora con el oasis de la Pascua, celebración que en sí misma debe ser transformadora, hemos contemplado el amor que Dios nos tiene; lo hemos experimentado y contemplado… es tanto y es mucho, lo suficiente como para transformarnos. Un Dios que quiso morir por nosotros, pero su amor es tan grande que venció a la muerte y resucitó para no dejarnos solo; y esto es magnífico. No estamos solos, ni vos ni yo, con nuestros dolores más íntimos, con nuestras fragilidades humanas, y con grandezas y alegrías, Él está allí. Entonces la vida tiene que cambiar un tanto el sentido; es como que tengo una red, que me puedo lanzar al abismo de la vida porque están los brazos del Padre que me sostienen, porque están los brazos del Padre que me abrazan.

Ojala que esta Pascua nos haya reconciliado con Dios para poder vivir lo que Dios tenga pensado para cada uno de nosotros, con la obediencia de la Fe y la fidelidad del amor, un amor que sin obras, mostraría una Fe enclenque y débil. Si estamos reconciliados con Él y con nosotros, podremos vivir en paz, porque la paz es el fruto de la reconciliación. Vos me podés decir, pero Eduardo no es tan fácil… bueno te cuento como lo intento hacer yo, por ahí te sirve… buscalo al Cristo de la Pascua en la soledad del Sagrario, dejate mirar, desenchufate de la comparsa que en ocasiones rodean nuestra vida, he intentá pedirle al Divino Maestro que sane nuestras heridas, que nos haga felices, después la Misa del Domingo será la Comunión de Vidas entre la tuya y la de Él… y finalmente corroborá el pedido contemplando aquello que ilumina a la Iglesia con su sencilla y particular belleza… sí, es lo que están pensando, es la mujer que enamoró a Dios… tan simple como cada mañana y tan bella como el amor humano más perfecto, es María, nuestra Madre y la de Él, Ella corrobora todo pedido, como que se lo saca, se lo quita, porque Ella también nos ama con ternura.

Bueno hermanos… feliz Pascua, que la pasen en familia y con los que aman, pero guarda, no se olviden de Él, porque Él es la Pascua.

Un abrazo y mi bendición.
Padre Eduardo Lorenzo

MARZO 2010
Un tiempo importante
Es sabido que cuando los tiempos son difíciles se pone en juego nuestra capacidad: de transformación, de aceptación y de tolerancia.

Mirando un poco todo, llamémosla una mirada global; creo, que a los que intentamos no sólo vivir, sino comprometernos con lo que pasa fuera de nosotros, se nos despierta una auténtica sensación de confusión; es como que está el mundo patas para arriba y de querer cambiarlo no sabríamos como empezar… o lo que es peor desanimarnos y auto convencernos que nada podemos hacer para que las cosas se reviertan.

Esto sin pensar demasiado en las veces que nos planteamos que los equivocados somos nosotros; es como si la falta de conciencia se hubiera apoderado de la sociedad… es el famoso reino del revés… como los que te piden plata prestada, no te la devuelven y encima no te saludan. O los famosos dueños de las calles, que estacionan el auto en la puerta de tu garaje y cuando se lo advertís te responden “… que problema hay, sino vas a sacar el auto…”. O el famoso dicho del alumno frente al profesor “… como pretende que estudie, si ayer fui a la cancha, o tuve un cumpleaños de 15…”
O la cultura del boliche que hoy responde a cualquier día en la semana, ya sea lunes, martes, jueves, etc.…

A esto sumémosle la ineficacia de las cosas públicas, las burocracias enfermizas, la inseguridad que nos aterra y no sé… tantas cosas más, que en ocasiones no ponen tristes, intolerantes y tiernamente melancólicos; entonces recordamos cuando la palabra valía y no había que firmar papeles; o cuando nos citaban en algún lugar a las 8 y realmente era a las 8, pero no por temor, sino por respeto, porque uno se da cuenta que el tiempo del otro también vale.
Y que contar del almuerzo de los domingos que era sagrado, el tomar mate en la vereda; cuando el vecino no era el o los que viven al lado, sino que era el hermano del barrio, el del comentario oportuno a la mañana, el del comentario infaltable de las novedades del barrio por las tardes.

Las cenas en las Sociedades de Fomento, los picaditos de fútbol, las picaditas previas a una buena comida, los mimos a los abuelos cuando le dejaban los nietos a fin de poder disfrutarlos y malcriarlos.

Silbar en la calle, cuidar al otro, no ser egoísta, exigir menos y dar más, darnos una oportunidad, perdonarnos, escucharnos, tener paciencia ¡ y que se yo! Seguramente hay cosas que ya no podemos hacer más… pero quizás hay muchas que sí y creo que somos muchos que queremos hacerlas… quizás sea el tiempo.

¡Que tiene que ver esto con la Cuaresma! Para serte honesto, no lo sé, pero me parece que si somos mejores personas estamos más cerca de Dios.

Un abrazo.

Hasta la próxima.
Padre Eduardo Lorenzo

FEBRERO 2010
Cuaresma… tiempo fuerte de la Iglesia
Muy queridos amigos y hermanos, comenzamos hoy con la ceremonia del Miércoles de Cenizas, un tiempo muy especial para nosotros la Iglesia. Podríamos llamarlo el tiempo de la oportunidad, nuestra Madre la Iglesia, a la que estamos orgullosos de pertenecer nos invita hacer un alto en el camino para que aun teniendo los pies sobre la tierra profundicemos nuestra mirada al cielo.

Es el tiempo entonces de reflexionar sinceramente, sin espejismos ni falsas excusas, el lugar que ocupa Dios en mi vida y esto fácilmente lo detecto pensando o dándome cuenta la intromisión que tiene Él en la totalidad de mi vida, no sólo en aspectos parciales… como podría ser en el culto o meramente en lo afectivo, sino en la totalidad, esto implica todas mis actividades, todos mis pensamientos, todo mi ser.

Cuando en las Bienaventuranzas se nos pide pobreza, estoy convencido que la mayor pobreza es esa, no tener nada, que todo sea de Él.

Sería triste y penoso desaprovechar esta oportunidad… bajemos la guardia… soltemos los perros guardianes… rompamos nuestro excesivo hermetismo, para que frente al sagrario podamos encontrarnos con su divina y sanadora presencia. Humildemente pienso que es el tiempo de un buen examen de conciencia, implicará silencio, será pedirle a Dios mucha luz para poder mirar bien nuestra alma y darnos cuenta de aquellas cosas que aun tenemos que no son de Él y confiando en su gracia, comprendiendo nuestra voluntad intentar cambiarlos.

Es el tiempo de la acción de Gracias porque cuando mira mi pequeñez sólo puedo alabar tanta grandeza y experimentarla en el sacramento de la reconciliación.

Un Sacramento que no es el peaje a la comunión, no es el Sacramento que durante la Misa recibo rápidamente, sino que estoy hablando de una auténtica caricia en el alma. Nadie improvisa una charla importante, cuanto más semejante encuentro.

La ceniza que hoy nos impondrán en la cabeza, no sólo es un signo penitencial, sino también es un signo de finitud, es el recuerdo que algún día sólo quedaré con mi alma y ese será el momento de encontrarme frente a su divina presencia, que mucho de lo que podré llevar en la mochila de mi alma, y de todos los nombres que lleve en el libro de mi vida dependerán de la profundidad de las Cuaresmas que he vivido.

Cuando uno prepara una fiesta, y sobre todo si ama lo que celebra, lo hace en forma delicada y sería por eso amigo mío, que la cuaresma es la preparación para la gran fiesta, la mejor fiesta, la única fiesta.

Es celebrar a un Dios que es mi Padre, y así puedo llamarlo y lo mejor de todo es que así se comporta conmigo, que tiene un Hijo que es mi hermano, que todos los días renueva su compromiso de amor por mí… que todos los días, sobre la mesa de un Altar me dice te quiero, que me regala su esfuerzo que es su Espíritu, que todo puede transformarlo, hasta puede convertirme si así se lo permito.

Que esta Pascua, sea la Pascua, la Iglesia nuestro ambiente, los que tanto amamos… nos necesitan felices que es igual que nos necesiten Cristianos.

Hasta la próxima.
Padre Eduardo Lorenzo

ENERO 2010
Un año nuevo, un nuevo desafío
Parece mentira, pero cuando uno se toma unos días de vacaciones la cabeza no deja de trabajar pensando en perfeccionar en fidelidad y eficacia la misión a la que nosotros, los cristianos, fuimos llamados.
Hablar de lo específico de la Iglesia, Curas o laicos, sería más que redundante ya que hay una extensa bibliografía que nos ilustra sobre el Sacerdocio común de los fieles y el Sacerdocio Ministerial o Jerárquico. Me parece que es el momento de pensar en cristiano …¡Si este es el punto, el cristiano!...

Cristianos católicos que fuimos llamados a vivir en comunidad eclesial, bajo el cayado de Pedro que sin duda alguna la presencia del Santo de la Iglesia, se hace real, operante en la presencia y en la persona de Benedicto XVI. Esta comunidad de fieles, o al menos los que queremos ser fieles, se agrupan en Parroquias dispersas por el mundo, que para ser tales y me refiero a comunidades auténticamente Eclesiales, brotan de la unidad, con los sucesores de los Apóstoles que son los Obispos Diocesanos en comunión con la potestad de Pedro en Roma.
La expresión de estas comunidades o su forma de estar en la historia de los hombres constituirán entonces una Parroquia, que en nombre del Obispo estará presidida por un hombre “…Elegido de entre los hombres y puesto al servicio de los hombres en las cosas que a Dios se refiere…” y este personaje será el Cura de nuestra Parroquia. Parroquia comunidad de comunidades, casa entre las casa de la gente, quizás simplemente… un pedacito de cielo en medio del barrio.

Las realidades humanas de las Parroquias no son tan fáciles ni de dilucidar ni de erradicar. Las Parroquias las constituyen hombres y mujeres a los cuales nada de lo humano le es ajeno. La Parroquia deberá ser entonces, para este tiempo que se aproxima, un lugar muy distinto, muy diferente, muy especial. La Parroquia en su persona y en su edificio deberá ser lugar de encuentro de cada uno con Dios en primer lugar y en segundo lugar constituirse los hombres y mujeres en piedras vivas del amor de Dios y los edificios, al decir del Apocalipsis, en el lugar donde vive Dios en medio de los hombres.

La Parroquia vive del Misterio más profundo y del amor más eterno que Dios le confiara a los hombres, que es la Eucaristía. Gesto eficaz del amor de un Dios que sale de si mismo para dar vida a los hombres, a sus hijos y actitud sorprendida y sorprendente de hombres que saben que son inmerecedores… pero amados por Dios.

La Parroquia vive de la Eucaristía. La Parroquia vive y  hace vivir por el Don de la Gracia de los Sacramentos. Todo el resto es una materialización humana de este profundo y divino Misterio.
Muestra de esto está en la caridad humana, o mejor dicho la caridad divina que se hace humana. Pero esta caridad humana se torna diferente a otras acciones o distintivas de otras comunidades porque brota solamente del amor Eucarístico, misterioso, real y auténtico de la Eucaristía.

Si la Parroquia fortalece la Eucaristía y la contemplación al Divino Maestro, encontrará su manera de estar en el barrio. No será un mero lugar de contención humana. No será un lugar donde uno va solamente a escuchar lo que tiene que hacer o lo que no. No será el lugar del chisme descarriado. No será el lugar del poder desmedido o de las ansias de figurar. El lugar de la Parroquia será entonces un Lugar Sagrado, de puertas abiertas para Santos, Pecadores, Curas, Monjas… PARA TODOS. Si alguno por allí cree que tiene una aureola sobre la cabeza, quizás sería bueno que se plantee de venir tan seguido, pero para los que no la tenemos es necesario que esos lugares existan y que los generemos.

Por eso quiero concluir simplemente, nada más con lo que es una reflexión personal. Que el modo de ser de la Parroquia para este tiempo, se me ocurre sea de una comunidad que escucha mucho y bien en la oración para poder proclamar mucho y bien lo que Dios quiere en este tiempo. Una comunidad que se encuentra con Jesucristo y sus hermanos los Domingos en la Misa, se nutre allí del Pan Espiritual y material para poder vivir serenamente en lo pequeño, en lo sencillo y en lo auténtico de lo que escuchamos en la Oración.

El signo de contradicción estará puesto en amar a quien nadie ama, pero amar también profundamente a los que nos aman. Es a veces una enorme tentación trabajar apostólicamente en lugares como cárceles, hospitales y comprender el dolor, la soledad y hasta justificar los errores de los que allí están. Pero por otro lado me olvido de los que tengo al lado en casa o en la Parroquia. Defiendo y comprendo a los que se equivocan, pero contaminamos los lugares Sagrados con ansias de figuración, de poder, con comentarios filosos y mal intencionados. Por eso hermanos míos que nuestra Parroquia sea un lugar simple para gente simple, sin necesidad de pequeños o grandes espacios de poder. Sin necesidad de pertener a familias patricias para que nuestros nombres figuren en grandes donaciones con la actitud de habernos desprendidos del trabajo realizado. Sin necesidad de tener que decir “ahí va el hijo del que hizo tal o cual cosa”, o del recuerdo de donaciones eternas de ladrillos y tejas que constituyen bonitos templos. Pero que esos ladrillos y tejas también se pueden convertir en motivos de escándalos cuando en general los descendientes de quienes los donaron los utilizan como un título de propiedad.

Queridos hermanos que este año nos encuentre en la simplicidad de la Gran Oración, en la humildad de la mayor grandeza que es la Eucaristía y en la serenidad , anonimato y sencillez del mejor anuncio que es el Evangelio; en trabajar para el Padre solo para el Padre que lo ve en lo secreto, esta la diferencia.

Hasta la próxima.
Padre Eduardo Lorenzo

DICIEMBRE 2009
Allí está aquel que tanto nos ama...

Muy queridos Amigos, estamos ya a los umbrales de la entrañable Fiesta de la Navidad, y de algún u otro modo todos nos fuimos preparando para ella. Verdaderamente es un tiempo de reflexión: sereno, auténtico y eficaz.

Sereno porque debe ser generado desde nuestro ser más íntimo, donde no haya espejos que engañen o ruidos de nuestro propio egoísmo o el feroz impulso de nuestras pasiones.
Auténtico porque tiene que ser verdadero, porque no puede ser solamente producto de un tiempo del año sino del deseo de querer cambiar aquellas cosas que debo y afianzar aquellas buenas cosas que seguramente tengo. La autenticidad va de la mano de la sinceridad sobre todo con nosotros mismos. Lo peor que nos podría pasar sería un autoengaño.
Eficaz porque pondré los modos, la manera y la forma para ser mejor, para ser más feliz, pero entendamos bien… no una felicidad zoológica sino la felicidad que sólo proviene de aquellos que descubren en la oración, que encuentran en la Comunión, y que doblegan su voluntad para poder vivir el proyecto de Dios en su propia vida.

Quiero pensar para mí y para vos, la vida como el desafío diario y cotidiano de generar cosas nuevas, que no nos dejemos ganar por tantas pálidas, por tanta mala noticia, por tantas denuncias huecas y mentirosas, por tanta chismografía barata que tanto mal hace al corazón del que la genera como a la debilidad del que lo escucha.
Vivimos con los pies sobre la tierra. Los problemas existen, la cuestión es cómo los resolvemos, y para esto el Evangelio es un manual de instrucciones.
Navidad es cambiar lo diario, lo cotidiano. Es enaltecer nuestra humanidad y no creernos, de ninguna manera, que somos buenos ciudadanos del Cielo si no nos ocupamos de las cosas del mundo.
Navidad es mi familia. Navidad es mi matrimonio. Navidad es mi Sacerdocio. Navidad son nuestros enfermos, pobres y marginados. Navidad es nuestro compromiso cívico, es nuestra protesta pero también nuestra propuesta. Navidad es la oficina. Es el estudio responsable y la libertad del que hace lo que debe y no lo que quiere. Navidad es de las cárceles, de los hospitales, de los policías, de los militares y civiles… ¿porque si esto no es Navidad, la Navidad dónde está?.
A veces me da la impresión que nos confundimos, debemos mirar la Estrella para saber dónde está el Niño… ahora si te quedas en la Estrella… te olvidas que Cristo se encarnó. Arriba están los signos, abajo Nace Dios.

Padre Eduardo Lorenzo

NOVIEMBRE 2009
El riesgo de una doble amenaza: la resignación y el silencio

Frente a los problemas que nos plantea el mundo contemporáneo, en ocasiones, nos vuelve incapaces para afrontar nuevos desafíos y a veces nos despoja de la responsabilidad que pesa sobre cualquier educador y cualquier cristiano.

El primer riesgo consiste en quedarse simplemente en denuncias retóricas, que en ocasiones para lo único que sirven es para satisfacer la propia conciencia y no sentirse cómplices de la situación denunciada.
Pareciera que un mundo diferente nos genera inseguridad porque no responde a nuestros principios, no podemos controlarlo, provocando un silencio cómplice o una tolerancia benévola que no se atreve a intervenir. A veces hasta cuando queremos presentar un proyecto educativo nos puede dar un poco de miedo a que nos traten de antiguos o ineptos.

Dos posturas que me parece que no hay que adoptar: la resignación y el silencio. El mundo actual parece que quiere imponernos una moral con el imperativo de los hechos; y el silencio y el conformismo generan una postura cobarde y servil, cuando no aplausos populares por la falta de coraje de no contradecirnos.

En cualquiera de las dos hipótesis el simple dejar hacer no provoca ninguna maduración ni lleva a una mayor libertad. Por eso debemos tener un análisis crítico para darnos cuenta que existe la verdad que debe ser proclamada y terminar con viejos ídolos que pueden ser el exceso y el defecto.

La Verdad Revelada debe ser para todo cristiano la fuente permanente de su inspiración, a fin que, lejos de caer en lo anteriormente citado, sea una lámpara que se pone arriba de una mesa y no que se esconde para no tener dificultades.

Hasta la próxima.

Padre Eduardo Lorenzo

OCTUBRE 2009
Solamente una experiencia

Hace pocos días tuve la experiencia de tener que internarme para que me puedan realizar una angioplástia. Estudio, intervención que entre paréntesis nos movilizan a dar gracias a Dios, por el avance de la ciencia y por las manos de los hombres que fundamentados en el estudio, logran el alivio de los hombres de formas cada día más incruentas y menos invasivas.

Me parecía mentira …! estaban explorando mis arterias y ni siquiera me daba cuenta, en esta suerte de plomería quirúrgica notaba claramente a mi alrededor el compromiso de los profesionales médicos y enfermeros que querían hacer las cosas de la mejor manera para llegar a mejor termino, y ahora nadie puede decir que no tengo nada en el corazón aparte del afecto de la gente que amo, tengo un llamativo, útil y simpático Stent.

Pero en realidad la experiencia pasa por otro lado, pasa por noche en coronarias, sin saber demasiado quiero contarles que es una suerte de terapia y uno es allí donde encuentra al hermano que sufre y al hermano que se compromete con el dolor del otro. ¡Que misterio el dolor!, ¡que misterio el de la decrepitud!, ¡que misterio es la cosa Terminal!. Cuanto, pero cuanto nos necesita un enfermo, sólo el que estuvo en esta clase de lugares sabe lo que el enfermo espera el famoso “…horario de visita…” y como un conjunto de enfermeras higienizan al enfermo, lo peinan, le ponen desodorante y lo preparan para el gran encuentro… un encuentro que sólo dura media hora … un encuentro que se realiza más con miradas que con palabras y un encuentro que encima se realiza en el contexto de la cena o almuerzo, con lo cual se hace más breve todavía… se abraza… se come… se escucha… y se habla, sólo en media hora. Para el que esta en la cama es como una suerte de desfile de afectos, pero en ese desfile siempre falta alguien, que cuando la visita termina es el triste comentario que uno comparte con el que tiene en la cama de al lado… que ganas tenia de ver a…, pero seguramente no pudo venir por… generalmente el hermano que esta enfermo justifica de algún u otro modo al que no vino, ¡seguro que tuvo que estudiar!, ¡tiene mucho trabajo!¡no tiene tiempo!.

Sin duda como nos enseña la Iglesia a través de aquellas sabias palabras de Juan Pablo II en el documento “El Sentido Salvifico del Dolor” que es como una suerte de eco de las palabras Paulinas. “El que sufre completa en si lo que falta a la pasión” o el espíritu del documento del Papa “El enfermo no es sólo un redimido es también un redentor”.

Recién te hablaba del desfile y la espera del enfermo, ¿no seré yo el que falta en el desfile?, ¿no serás vos al que estaban esperando? Tanto tiempo que no tenemos, bien vendría aplicarlo mejor, la enfermedad es como una suerte de Monte de los Olivos, debemos tener cuidado por el que está en esa cama esperándonos……!!! Es el Señor, Sólo es mi experiencia.

Hasta la próxima.

Padre Eduardo Lorenzo

OCTUBRE 2009
El problema de la comunicación

Es el gran tema del momento, bueno… en realidad no la comunicación sino los medios… de aquí o los medios de allá, los monopolios de un lado… o del otro. Esta palabra suena mal, suena como…al generador del pensamiento único, pero en fin, no me voy a meter en este tema porque desconozco lo técnico y los intereses en juego, lo importante es que nadie crea tener el monopolio de la verdad.

A pesar de este tema tan mentado, en nuestra Sociedad existe un gran problema de comunicación, precisamente es lo que nos falta… Por un lado los chateos permanentes por Internet… por otro lado algunos que parecieran tener el celular injertado en su oído, y qué decir de los mensajitos de texto, todo parece por lo expuesto, que la comunicación está en su gran apogeo. Sin embargo nunca estuvimos más distantes unos de otros.

Una vez escuché una frase que auténticamente me impactó… decía algo como que un corazón que sufre es un corazón que necesita ayuda inmediata porque está sangrando. Esto me hace pensar, y te invito, por hay te sirve, a que hagas lo mismo, que revisemos nuestra comunicación y no me refiero a todo lo tecnológico, que bien usado, mucho bien hace. Sino a esa comunicación que tendría un sinónimo… podría ser compromiso y tendría un antónimo… lo podríamos llamar indiferencia.

A todos los que tenemos mucha actividad diaria, incluyéndome como Cura, nos suele consolar la falta de tiempo para hacer las cosas, para escuchar, para rezar, para hacer cosas que conforten el alma… como se suele decir… el tiempo es tirano, y pasa con excesiva rapidez. (Como la vida misma)

Quizás sería bueno que cada uno, desde el interior de nuestra vida, podamos reflexionar si me estoy comunicando de verdad, si sé auténticamente lo que le pasa al otro, no en un mero carácter informativo sino en un compromiso de ponerle el hombro en lo que sea. Me imagino que es un buen ejercicio, en especial con los que amamos, con los que tenemos más cerca, enterarse de lo que le pasa al otro no es necesariamente compartir la vida del otro…”es como el famoso Hola…¿Qué tal?...¿Cómo andas?... Bien no?. Nos aseguramos la respuesta, no vaya a ser cosa que tenga que Escuchar, y privarme entonces de contar quién soy yo, las cosas buenas que hago, los proyectos que tengo, de marketinearme de un modo excepcional.

Creo que me estoy extendiendo demasiado. Una vez un señor me dijo que lo único que sabía hacer era ESCUCHAR, no solamente oír. Oír, se oyen ruidos, canciones… pero ESCUCHAR es al Hermano, es abrir el corazón. Por eso me pregunto ¿no tendremos tiempo hoy de comunicarnos cosas que realmente sean importantes, y no la frivolidad propia de un mediocre? No sé…yo me lo planteo. En primer lugar para mí…quizás te ayude.

Padre Eduardo Lorenzo

OCTUBRE 2009
La violencia no es un camino válido

Seguramente en este tiempo, te planteaste con cierta admiración y estupor, el gran clima de violencia que estamos viviendo por todos lados, desde que nos informamos por la mañana, hasta lo que compartimos en la calle, se observa como un clima de cierta impunidad. Y una frase como que sustenta esta violencia de fondo, todos lo hacen, todos lo dicen, algunos pueden.

Esta violencia no es sólo en el orden público, creo humildemente que debemos revisar con sinceridad, y mucha verdad nuestras relaciones más cercanas, a fin no se contagien de esta violencia que nos lastima, que nos divide, que nos enferma. Debemos tener cuidado en recordar siempre que el fin no justifica los medios, por supuesto que de ninguna manera se debe aceptar o negociar lo que está mal, pero los medios que utilizamos para este cambio no pueden ser peor que los fines, escuchamos discursos de alta gama política donde se nos reta, donde se nos dice como debemos vivir y pensar, los absolutismos modernos son muchos, entiendo que el pescado se pudre por la cabeza y los que mayor poder tengan son los que menos violentos deberían ser.

Luego de los discursos nos encontramos con calles cortadas por todos lados, no quisiera estar ni por un segundo en el lugar de un colectivero, de un taxista o en el tuyo que si llegas tarde perdes el presentismo, por otro lado la impotencia y la bronca que da las calles laterales abarrotadas, las bocinas que nos aturden y el sentimiento de que nada puede cambiar de que simplemente es así. Cuando se cortan calles, seguramente los reclamos son válidos, como quizás cuando alguno de nosotros se equivoca y cometemos un mal, pero me parece que debemos reflexionar sobre si se puede corregir realidades laborales o personales de cualquier manera, no sólo llenándonos de bronca y de dolor sino involucrando a los que nada tienen que ver… a quiénes perjudican las calles cortadas? a los que viajamos en auto o en colectivo, a los que van en helicóptero es imposible que los agarre el piquete. Lo más preocupante es que los niños y jóvenes están copiando estas conductas, todo se arregla a las piñas, con amenazas y con el eterno verso de las influencias políticas y o mediáticas.

La escuela es el lugar donde pareciera que estamos generando violencia permanentemente, el otro día escuche una barrabasada propia de un funcionario que afirmaba que en las escuelas habría que colocar máquinas detecta metales, a ese funcionario lo que hay que contestarle es que lo que hay procurar familias contenedoras respetadas y respetuosas y formar docentes detecta problemas. No siempre la buena nota, o la sumisión exterior a un sistema habla del éxito de la educación.

No sé… es mi idea y la quería compartir con vos, me parece que no se puede combatir al canibalismo comiéndose a la gente, no se puede querer corregir los males con más males. A la verdad se la busca y se la construye, a la justicia se la instaura y se la distribuye pero no de cualquier manera, la violencia de los puños, de la lengua y de las actitudes es una realidad que debemos erradicar si no… pobre país!

Padre Eduardo Lorenzo

SEPTIEMBRE 2009
El mal no se dosifica

De un modo especial, esta humilde reflexión quiere ser especialísimamente para los jóvenes:
Pareciera, que el tiempo que nos toca vivir se caracteriza por actitudes violentas, por falta de respeto a la vida propia y ajena, y como si algo faltaba una idea que quiere mostrarse a los jóvenes, la despenalización de sustancias que sin dudas son malas, y atentan contra la vida y la dignidad.

Prueba de esto es la cantidad de jóvenes, chicos y chicas, que están en lista de espera para ingresar a granjas o institutos de rehabilitación de adicciones. Podríamos también visitar nuestras cárceles y darnos cuenta allí del mal que ocasionó en la vida de estos jóvenes las drogas, la falta de contención y de proyecto de vida, y de amigos que los aconsejen bien y no que se enfermen con ellos.

Por eso chicos y chicas que no les cambien oro por espejitos, el mal no se dosifica, debemos atrevernos a vivir y a proclamar el compromiso con la verdad.

Debemos fortalecer a nuestras familias, deben prepararse para la formación de familias que sean escuelas de vida y comunidades de amor, debemos reconocer y respetar a nuestros abuelos, deben pensar desde su profesión u oficio ayudar a los más pobres. Pero para esto es necesario tener la experiencia de Cristo, de un Cristo que en ocasiones no nos dice lo que queremos, que en ocasiones sus designios no son como nos gustaría, pero sin dudas serán los mejores porque nos ama profundamente y Dios es fiel.

El compromiso en la vida es diario, se trata de estudiar y no zafar, se trata de pensar en el noviazgo como un proyecto serio que sin dudas será no sólo una preparación afectiva sino también un ejercicio de la responsabilidad, por eso queridos chicos y chicas la felicidad que propone en ocasiones el mundo es un tanto hueca y dura poco. Busquemos la felicidad de Dios, su propuesta en nuestra vida y así entonces las cosas cambiarán desde lo simple, desde lo real, desde lo concreto, con el corazón en el cielo y los pies en la tierra.

Hasta la próxima…

Padre Eduardo Lorenzo




Bautismos | Casamientos | Catecismo
Confesiones | La Misa | Cancionero
Actividades | El Párroco | Reflexiones | Contacto

Enviar una Intención | Recomendar este sitio web
Visitar www.caberta.com